LATIDOS SIN VIDA

 

 

El aire se volvió denso y la luz que entraba por la pequeña ventana situada a metros de la jaula se oscureció dando un tono ocre a todo el recinto; el joven miró con esa mirada que tiene el felino momentos antes de saltar sobre la presa; una mirada que casi cortaba el aire y que se hacía insoportable de sostener… una leve sonrisa marcó sus labios dejando libre esos dientes blancos y jóvenes que pedían carne con premura.. qué buscaba?.

Un instinto me hizo acercarmen aún más; ya estábamos frente a frente, me tenía a solo un zarpazo de sus manos pero los bellos ojos se llenaron de lágrimas que brillanron como diamantes en la oscuridad. Resbaló por su joven mejilla, llevada por esa gravedad que a todos nos atrae y cayó sobre su pecho descubierto inundando el comienzo del pantalón negro.

Un gesto de maternidad me embriagó de tal manera que dejé perjuicios y peligros abandonados en el camino de mi vida y levanté mi brazo para acariciar los rizos que adornaban su frente; noté el calor que emanaba de su cuerpo y la suavidad de sus cabellos; sus ojos se fueron tornando más grises, casi metálicos y en su boca se dibujó una sonrisa entre provocativa y maléfica.

Un gesto que no duró ni décimas de segundo, puso su mano sobre mi brazo, buscó mi muñeca y volvió esta sobre su cara; miró como el niño que ansía un pastel, ví el aire pasar por sus pulmones y llenar de calor sus mejillas, el aliento de las flores que caen al suelo me invadió desde la cabeza a los pies y poco a poco este bello joven acercó mi brazo a su boca… muy lentamente como si en éllo le fuese la vida, dió vuelta a mi brazo para colocar la muñeca frente a una boca que se preparaba para un beso apasionado y así fue, un beso mortalmente apasionado.

El alma se me fue del cuerpo cuando sentí sus labios sobre mi piel, simplemente chupaba mi piel, pero algo más se estaba llevando de mi ser, mi alma caminaba por el abismo fatal que lleva a la perdición. Seguía y seguía con esa sed que en nada líquido se convertía y seguía chupando mi brazo como si hubiese hayado la fuente de la vida. Más y más la vida se iba de mi cuerpo y en su camino hasta la boca del joven me dejaba mensajes sobre los lados de mis venas: “sálvame, sálvame” .

Mi piel se fue apoderando de cada rincón de esa manantial que poco a poco se llenaba de mi vida, y sin embargo, nada se veía sólo entre las penumbras veía sus ojos mirarme a pocos centímetros. Me dejé caer sobre él, la vida me faltaba, el corazón latía a duras penas y vi la muerte asomada entre los barrotes de la celda. Y en ese camino amargo que es la falta de luz vital, sus ojos me miraron con ternura y no dejando de chupar mi muñeca me atrajo más a sí dejándome caer sobre su pecho, puse mi cara sobre su corazón pero no latía…. Dios mío no latía¡¡¡

Parece que mi susto se apoderó también de él, se despegó de mi piel dejando un morado del que manaba mi sangre… unos segundos más tarde la herida estaba seca solo quedaba un rastro de sangre en la comisura de su boca. Y sin limpiar, besó apasionadamente mi boca, haciendo mi sangre la suya o quizás la suya fuese también la mía…Dios qué has permitido que pase?

El frío se apoderó de mi alma y también ese mismo frío se apoderó de su cuerpo, frío y sin vida me dije a mi misma. En un gesto impersonal me fui hasta la puerta y cerré la jaula, lejos quedó sobre el muro con el cuerpo apoyado igual que antes, sus ojos resplandecían en la oscuridad que también se había apoderado del día. Cerré candados y me alejé cuando escuché la cancioncilla: “vendrás otra vez en busca de mi boca, ámame otra vez y te daré la vida”.

Las escaleras del sótano me parecieron las del cielo, una luz se veía allí arriba donde el profesor se debatía entre la duda y la espera. Comencé a subir y miré mi brazo…. una señal roja rodeaba toda la muñeca y parte de la mano; fue entonces cuando escuché de nuevo su voz… “has sido tocada por mi boca y en cada chupetón me he llevado parte de tu vida”…

Le dejé cantando su canción, subía como llevando alas, llegué arriba y cerré la puerta del sótano. El profesor vino a mi y me miro la mano; sus ojos se llenaron de espanto:

“Santo cielo eres suya………………”

continuará………

DAMADENEGRO 12/4/2009Safe Creative #0910104669570

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